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Mendian
Los montes de Avellaneda

Larrea (632 m.), Zipar/Ubieta (631 m.), Cinto, Pico (534 m.) y El Pico del Solar (527 m.)

Sencillo paseo por las cumbres que rodean las antiguas Juntas Generales de Las Encartaciones

FERNANDO J. PÉREZ

Avellaneda atesora la historia de Las Encartaciones. Allí se reunían los representantes de sus pueblos para decidir su futuro en la edad media, cuando la palabra democracia ni existía. Mucho han cambiado las cosas desde entonces. El propio edificio de la Juntas, sin ir más lejos, es hoy un museo que repasa la vida del valle. Lo que no ha cambiado son los montes que lo rodean. El modesto macizo de Ubieta separa los valles de Galdames (N) y Güeñes (S) y recorrer sus cimas es un cómodo paseo merced a las numerosas pistas que surcan sus humanizadas laderas.

Iniciamos la caminata en el aparcamiento de las Juntas. Rodeamos la rotonda y seguimos la pista de cemento que remonta hacia el sureste y pronto toma componete norte. Nos lleva sin perdida hasta el caserío Lutxako (0h.15") . Ante nosotros se ofrecen dos pista. La de la izquierda –cementada– es por la que bajaremos más tarde. Seguimos por la de la izquierda. Apenas cien metros después tomamos otro desvío que surge a la derecha. El camino, que bordea la vertiente meridional del Cabaña, por momentos parece que va a ser engullido por la maleza, pero más adelante se abre para acabar por convertirse en una pista que desemboca en un collado por el que discurre una carretera cementada (0h.30").

Llaneamos por ella (izd.) hasta un cruce triangular junto a un caserío. Un cartel indica direcciones a Avellaneda y Ubietamendi. Seguimos hacial la derecha, aun por cemento, pasando junto a otro caserío rodeado de prados que permiten una bonita panorámica del valle, Hasta una nueva bifurcación. Remontamos (izq.) hacia el Ubieta rodeando el Artegi por la pista de servicio de sus antenas. Llegamos a un amplio collado con varias opciones. La nuestra es la menos visible: un sendero que se adentra en el pinar a la izquierda de la pista de cemento. Atraviesa el oscuro bosque y sale por arriba, a los pies mismos del Ubieta (1h.00").

HITOS

  • Cinto, Pico 534 m. (UTM:30T 488707.28 E, 4787997.16 N)
  • El Pico del Solar 527 m. (UTM:30T 489168.00 E, 4787928.63 N)
  • Zipar/Ubieta 631 m. (UTM:30T 489915.60 E, 4787507.23 N)
  • Larrea 632 m. (UTM:30T 491084.32 E, 4786929.46 N) Puntuable para los Cien Montes.
  • Cómo llegar: BI-636 hasta Zalla y allí seguir la BI-3602 dirección Carranza hasta el desvío a Avellaneda (BI-2701).
  • Cartografía: MTN 61-III (Mimetiz), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

  • Horario: 3h.15" (1h.25" al Larrea y 2h.200" al Cinto).
  • Distancia: 13.2 km.
  • Desnivel positivo: 690 m.
  • Severidad del medio: 2
  • Dificultad orientación: 2
  • Dificultad del terreno: 2
  • Esfuerzo necesario: 3

La cima la tenemos sobre nuestra vertical, apenas 70 metros más arriba, pero la dejaremos para más tarde. Ahora seguimos una trocha entre los helechos que bordea el pinar llaneando hacia el este (dch.). Llegamos a la pista de las antenas y seguimos de frente (E) el camino que sigue junto a los límites del bosque y termina por auparse al cordal cimero. Pasamos de largo el vértice geodésico, que no está en el punto más alto, y llegamos a la cumbre del Larrea, una suave loma que pasaría casi desapercibida si no fuera por los dos nuevos buzones que la señalan, sin duda efecto de su recientemente estrenada condición de monte centenario (1h.25").

Nos dirigimos, ahora sí, hacia el Ubieta, "destronado" por su vecino gemelo en el último Catalogo de cimas por un solo metro. Retrocedemos para ello por la divisoria, que no abandonamos cuando el camino desciende hacia el valle. La alambrada será nuestra guía. Bajamos al amplio collado que separa ambas cimas gemelas, conocido como Las Llanas de Ubieta, y subimos, siempre por el cordal, hasta el Zipar afeado por las antenas y donde nos recibe su bruja buzonera, siempre cara al viento (1h.45").

Enfilamos ya hacia la última cota de la jornada, el Pico Cinto, que cierra por el oeste este modesto macizo. Descendemos al refugio, nos adentramos en el oscuro encinar donde en esta época es habitual encontrar caballos y vacas al abrigo del calor y, tras superar una alambrada, subimos la loma de El Solar. Bajamos por el otro lado y de nuevo entramos en el encinar, aunque nada más cruzar otra alambrada salimos a las campas (izd.) por donde alcanzamos el collado a los pies del Cinto. Solo queda seguir el camino que, dando un pequeño rodeo, lleva a la cima (2h.20"), coronada con una reproducción de la torre de Avellaneda y donde los pinos impiden las vistas.

De vuelta al collado, descendemos por el camino que baja hacia el valle bordeando el pinar. Más abajo se adentra en él y llegamos a una bifurcación. La pista que baja de frente nos llevará, obviando los desvíos, hasta la amplia pista que sube de Avellaneda. Por ella alcanzaremos primero Lutxako y, finalmente, Avellaneda (3h.15").