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Mendian
Zarateaitz desde Zizurkil

Zarateaitz (487 m.)

Gipuzkoa. La ascensión al Zarateaitz desde Zizurkil recorre caminos llenos de historia con nexo en la popular venta que se levanta al pie de su cumbre

Fernando J. Pérez

Hacia el norte del Hernio se desjaga un modesto cordal de este macizo que, cerrado por el río Orio, muere en el Andatza. A medio camino se eleva el Zarateaitz, una altiva peña que destaca en los valles del entorno pese a su modesta altitud. Probablemente habría pasado inadvertida si su collado septentrional no hubiese sido un cruce estratégico de las rutas de pastoreo y el antiguo Camino de Santiago de Interior, y en ella no se hubiese asentado la venta que toma el nombre de la montaña: Zarate.

HITOS

  • Zarateaitz 487 m. (UTM:30T 573151.61 E, 4785670.33 N) Puntuable para los Cien Montes.
  • Cómo llegar: Desde Bilbao, AP-8 hasta la salida 11 (Lasarte Oria, GI-11). Seguir N-1 hasta la salida 443 (desvío Zizurkil/Villabona, GI-2631). Desde Vitoria, A-1 hasta la salida 443 (desvío Zizurkil/Villabona, GI-2631).
  • Cartografía: MTN 64-III (Billabona), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

  • Horario: 3h00’ (1h35’ de ascensión al Zarateaitz)
  • Distancia: 10.8 km.
  • Desnivel positivo: 590 m.
  • Severidad del medio: 1
  • Dificultad orientación: 2
  • Dificultad del terreno: 2
  • Esfuerzo necesario: 2

Allá por la edad media, todo mercader, agricultor o ganadero que quisiera vender sus productos en los pueblos o ciudades debía de pagar un tributo por sus mercancías. Pero como dice el refrán, hecha la ley, hecha la trampa. Algunos caseríos situados en las afueras de los pueblos o encrucijadas de caminos importantes aprovechaban su ubicación para vender sus productos y otras mercancias, sin tener que pagar esos impuestos. Eran las ventas. Y una de las más importante de Gipuzkoa era la de Zarate, como da fe de ello el imponente porte del caserío. Incluso San Ignacio de Loyola pasó por éste cruce de caminos entre Orio, Andatzarrate y Zizurkil-Asteasu en 1535, cuando, tras vivir siete años en París, regresó a caballo, solo y en pleno invierno desde la capital parisina a Azpeitia. Tras años abandonado, en la actualidad la venta es un caserío de propiedad privada y restaurado con notable gusto.

La ascensión desde Zizurkil al Zarateaitz es un cómodo paseo que discurre en su mayoría por las pistas asfaltadas de los caseríos que se desperdigan por sus laderas. Solo el tramo final, desde la venta, se puede considerar verdaderamente montañero, algo por otro lado bastante habitual en muchas cumbres de un territorio tan humanizado como Gipuzkoa.

Dejamos el coche en el aparcamiento que hay a las afueras de Zizurkil, detrás de la iglesia, y enfilamos por la carretera que indica al restaurante Abeletxe, en un lateral de la templo. La ruta no ofrece dudas. Obviando los desvíos, remontamos por la carretera principal disfrutando del paisaje de prados, bosques autóctonos y caseríos de buen porte cuidados con esmero.

Dejamos atrás el desvío a Abeletxe (0h.25’) y seguimos subiendo por la carretera mientras el bosque comienza a ganar terreno a los prados y los caseríos. Más arriba nos cruzamos con el PR-GI 117. Continuamos ascendiendo cómodamente y por fin el asfalto da paso a un pista forestal de buen firme. Poco después, tras un pequeño tramo de descenso, un sendero nace a la izquierda del camino (1h.00’). Es un atajo, algo cerrado en algunos puntos, que lleva directamente a la imponente Zarateko Benta (1h.10’).

Detras del edificio esta el cordal que lleva hasta la cima. Cruzamos una compuerta e iniciamos la ascensión final. Al principio, por la campa, la senda apenas se distingue. Luego se marca más, a la vez que la maleza y las rocas incomodan la subida, hasta la peña cimera, coronada por un buzón en forma de casa (1h.35’).

Antaño se podía continuar por la cresta hasta descender al collado suroeste de la montaña, que lo separa del Aitzondo (445 m), pero la falta de uso prácticamente ha cerrado la senda. Lo más cómodo es volver a Zarateko Benta y coger el camino que rodea el Zarateraitz (SO, izq) hasta el citado collado (1h.50’). Cruzamos el portón y caminamos medio centenar de metros hasta un desvío (izd). Siempre en sentido descendente, el camino recorre la vertiente sur del Zarateaitz, pasa junto a una bonita borda y llega a un cruce. Por la derecha, continuamos bajando hasta una finca donde retomamos el asfalto (2h.10’). Ya por la carretera de servicio de los caseríos, disfrutamos de las vistas de la campiña y la montaña guipuzcoanas, en las que sobresale la iglesia de San Pedro de Elizmendi, antes de retornar a Zizurkil (3h.00’).