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Mendian
El Mello cántabro

Mello (629 m.)

Cantabria/Bizkaia. Ascensión desde Baltezana a la cumbre divisoria por su poco frecuentada vertiente occidental

Fernando J. Pérez

El monte Mello constituye un macizo en sí mismo, modesto pero macizo al fin y al cabo, encuadrado en los llamados montes costeros vascos. Se trata en realidad de un remota estribación de la sierra de Armañón que llega, a través del Alen, hasta la misma costa cantábrica y que ejerce de muga natural entre Cantabria y Euskadi en este extremo occidental de Bizkaia.

Es una cima muy popular para los montañeros por su vertiente vizcaína. No así por la cántabra, que aprovecharemos para descubrir hoy ascendiendo desde Baltezana, núcleo principal de Ontón, donde llaman la atención en la ladera del pico Gracera, los restos de una gran construcción. Son las ruina de los lavaderos de las minas de Setares, antigua explotación a cielo abierto (cerró en 1965) que incluso contó con una pequeña línea férrea para trasladar el mineral de hierro hasta el cargadero de Saltacaballo.

HITOS

  • Mello 629 m. (UTM:30T 487842.41 E, 4794749.74 N) Puntuable para los Cien Montes.
  • Cómo llegar: Desde Bilbao, A-8 dirección Santander hasta la salida de Ontón. N-634 (dirección El Haya hasta el desvío a Baltezana. C-523 hasta Baltezana
  • Cartografía: MTN 36-IV (Castro Urdiales) y 61-I (Santurtzi), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

  • Horario: 3h.40’ (2h.00’ de ascensión al Mello).
  • Distancia: 12.0 km.
  • Desnivel positivo: 690 m.
  • Severidad del medio: 2
  • Dificultad orientación: 2
  • Dificultad del terreno: 2
  • Esfuerzo necesario: 3

En Baltezana, cruzamos el núcleo urbano hasta casi las últimas casas, donde vemos, a la derecha en una farola, una señal del camino de Santiago del Norte (flecha amarilla). Seguimos el desvío que indica y bajamos hasta el río Sabiote. Cruzamos el puente y abandonamos el pueblo por una amplia pista. El tramo que afrontamos hasta casi Talledo coincide con el Camino, aunque en algunos puntos la señalización escasea. Salimos a la carretera que lleva a Talledo y seguimos (dch) 350 metros por el asfalto hasta un desvío (izd). Es otro atajo del Camino que evita el asfalto y desemboca de nuevo en él más arriba. Tocan otro centenar de metros por la carretera hasta un nuevo desvío (izd), que ataja otra vez para salir en el cruce de Talledo y Otañes (0h.40’).

Es el momento de dejar el Camino y seguir hasta Talledo por la carretera. Cruzamos el pueblo y cuando la carretera gira a la derecha, en las casas más altas, hacia Las Muñecas, subimos de frente para salir del núcleo rural y dirigirnos hasta el paraje conocido como Las Bordas, al que dan nombre varias cabañas de piedra que conforman una bonita majada rodeada de grandes robles (1h.05’). Dejamos las construcciones a la izquierda y seguimos la pista principal, que retoma inmediatamente la ascensión.

Afrontamos más arriba una larga recta en cuesta que culmina en una trifurcación. De frente (hito), la pendiente se endurece hasta otra bifurcación. Las dos opciones nos llevan al mismo punto: la loma que se desgaja hacia el oeste del Mello y que nos lleva en un agradable llaneo con vistas a la cumbre y a la costa hasta un collado a los pies del cono cimero.

Una roca aislada bajo los árboles marca el inicio de un sendero, al principio algo difuso, por el que ascendemos sin contemplaciones hasta la campa previa a la cima, presidida por un gran poste de alta tensión. La poblada cumbre queda enfrente a un centenar de metros (2h.00’), protegida por un bosquete que impide las vistas hacia el oeste (Cantabria).

Para retornar a Baltezana vamos a completar un recorrido circular siguiendo la divisoria autonómica. Volvemos para ello a la campa del poste de alta tensión y giramos a la derecha (N). Enseguida encontraremos un balcón natural que nos cierra el paso y sortearemos por un sendero a la derecha. Es la senda por la que continuaremos bajando por el cortafuegos de la línea eléctrica hasta cruzarnos con una ancha pista, que seguiremos hacia la izquierda. Desciende en zig zag hasta el amplio collado de Posadero (2h.35’).

Seguimos de frente la pista principal, aunque solo un centenar de metros para coger el segundo desvío a la izquierda. Nos aúpa al modesto Pozas, cuyo cordal recorremos hasta las inmediaciones del collado Cuatro vientos, que queda a la derecha del amplio cruce en el que desembocamos tras una fuerte bajada (3h.00’). La pista de la izquierda nos llevará sin pérdida en un agradable descenso hasta la carretera, por la que retornamos a Baltezana (3h.40’).