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Mendian

Otañes (395 m.) y Pico de la Cruz (299 m.)

Las dos Peñas de Otañes y el Pico de La Cruz son cimas calizas que destacan sobre las encinas y eucaliptos del valle de Otañes

IÑIGO MUÑOYERRO

Las Peñas de Otañes y el Pico de la Cruz o del Castillo son cimas poco recorridas e interesantes que se elevan en el extremo del valle de Otañes colindante con la Peña de Santullán. Permiten un recorrido circular por terreno cubierto de eucaliptos y algunos encinares bien conservados.Aparcamiento de la iglesia de Llovera de Otañes, edificio macizo que Sancho García de Otañes ordenó edificar (s. XIII). Separada por un arroyo hay una fuente muy apreciada. El indicador de Callejamala nos guía en la subida por asfalto, entre prados y casas, hacia las casas altas de Llovera. Pasamos sobre la vía ahora verde del ferrocarril minero de Callejamala. Bajaba el hierro de las minas de Alén al cargadero de Mioño.Siempre por asfalto, alcanzamos la explanada de Llovera (0h.12). Fuente. A la derecha, la afilada roca de Peña de la Cruz asoma sobre los eucaliptos. Un sendero invadido por la vegetación sube de frente entre castaños y robles y desemboca en una pista forestal generalmente embarrada.

HITOS

  • Otañes 395 m. (UTM:30T 482951.00 E, 4798011.00 N)
  • Pico de la Cruz 299 m. (UTM:30T 483463.00 E, 4797753.00 N)
  • Cómo llegar: s A-8 salida Santullán. CA-502 a Otañe
  • Cartografía: MTN 36-IV (Castro Urdiales) y 60-II (La Iglesia), 1:25.000. del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

  • Horario: 4h.05 (2h.20 Peña Otañes y 3h.00 La Cruz).
  • Distancia: 13.3 km.
  • Desnivel positivo: 750 m.
  • Severidad del medio: 3
  • Dificultad orientación: 3
  • Dificultad del terreno: 4
  • Esfuerzo necesario: 3

Continúa el ascenso entre prados vallados, deja al lado una cabaña y alcanza un cruce de caminos (0h.20). Vamos (dch.) por un sendero que se estrecha entre prados festoneados de eucaliptos y alcanza un rellano. La pista remonta (dch.) el sombrío eucaliptal donde perviven manchas de roble y castaño. Sube durante un largo trecho y llanea hasta el cortafuegos del gas (0h.40). Queda un corto trecho de subida por pista (dch.) hasta terreno más despejado justo a la altura de una solitaria encina. El Ventoso destaca a la izquierda. La pista sigue de frente, hacia la ladera colonizada de eucaliptos que aparece delante. Nuevo cruce de rutas en una umbría donde aflora el barro arcilloso (0h.50). Caminamos (izq.) entre eucaliptos por el denominado Camino del Ventoso. Cruza varios manantiales y tras un corto repecho desemboca en la pista de grava que recorre los altos (1h.05). A la izquierda destacan la caseta y las antenas del Ventoso. Caminamos por la pista (dch.) en suave subida. Alguna mancha de pinos rompe la monotonía de los eucaliptos. Pasa junto al punto más elevado del recorrido (566 m, 1h.17) un hito señala la posición y comienza a perder altura. Aparece la mole caliza de Santullán. Las voladuras de la cantera han destrozado la montaña, que aún conserva intacta la cima.Desciende por una pradera y llega al lindero de un encinar, donde hubo un área recreativa (1h.30). Un sendero sube sin desnivel hasta el vértice que ocupa la cima de Campa Segunda (1h.50). Enfrente destaca, fracturada, la más elevada de las Peñas de Otañes. Bajamos de frente. Un sendero de ganado se interna entre los eucaliptos y llega a un camino, frente a un prado (2h.00). Cruzamos la cancela y subimos la pradera (izq.) hasta la base de la primera de las peñas, un mogote calizo que exige trepar. Con atención superamos el primer resalte y pisamos la cima (2h.05). Es incómoda, cuarteada, señalada con un palo. Vistas sobre la cantera de Santullán y el valle de Sámano.Vuelta al prado. Lo cruzamos de frente hacia la segunda peña, dos metro más alta. Desde esta posición impone. Tapia, alambrada e iniciamos la subida. Más fácil de lo que parece. Mucha piedra suelta y sendas de cabras que permiten alcanzar la cima (2h.20), pedregosa, domina el encinar que cae hacia Otañes. Tampoco tiene buzón. Vuelta a la base y el prado para bajar (izq.) hacia la pista que baja entre eucaliptos hasta una casa derrumbada (2h.40). El Pico de la Cruz o del Castillo se recorta a la izquierda, sobre el encinar. Cruzamos el prado y perdemos altura hasta el lindero. Hay que localizar una marca de pintura amarilla. Nos guiará por el karst cubierto de encinas hasta terreno abierto. Sigue una pedrera hasta la cruz de cemento (3h.00).La cima es herbosa y aterrazada. Estuvo ocupada por un castillo del que no queda ni rastro. De vuelta al prado y a la pista (3h.15), perdemos altura entre eucaliptos (talas) por la pista que rodea una vaguada (fuente) y baja hasta las casas de La Pedrueza y la carretera (3h.45). Por asfalto caminamos hasta Otañes y Llovera (4h.05). En la plaza, junto al bar, está el miliario que el emperador Germánico mandó erigir en el año 85 de nuestra era