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Mendian
Montaña y mar

Picota (239 m.) y Tolío (237 m.)

Cantabria. La ascensión al modesto Picota desde Liencres permite completar la excursión con un paseo por la espectacular Costa Quebrada

Fernando J. Pérez

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Cantabria es mar y montaña. Montaña y mar. Y si hay una zona que ejemplifica tal afirmación es Liencres y su Costa Quebrada. El nombre lo dice todo. Allí, el litoral cantábrico se retuerce para mostrar sus milenarias entrañas y ofrecer un perfil tan roto y tortuoso como bello. Pero también ofrece el paisaje opuesto: grandes arenales de perfiles ondulados cubiertos de pinos silvestres, protegidos en el Parque Natural de la Dunas de Liencres. Y para rematar este espectáculo de la naturaleza, un modesto cordal se eleva poco más de doscientos metros sobre el nivel del mar a apenas un kilómetro del Cantábrico para convertirse en inmejorable mirador de estas maravillas naturales. Todos estos parajes conoceremos en la excursión de hoy, que sale y llega a Liencres.

Desde la iglesia de Santa Eulalia, seguimos la carretera hacia Boo de Piélagos hasta el cartel de fin de municipio. Al otro lado del asfalto nace una camino cementado (izd). Tras la segunda revuelta lo abandonamos para coger un sendero que lleva hasta el cordal de esta pequeña sierra (0h.12’). Un poste de señales (encontraremos más en casi todos los cruces) indica rutas de trail.

Iniciamos aquí la travesía por el cordal, que culmina en nuestro objetivo. En realidad, la caminata no discurre por la misma divisoria, sino por un sendero que recorre la vertiente septentrional de la sierra, siempre con vistas al Cantábrico. Por el camino iremos dejando atrás los nidos de batería construidos durante la Guerra Civil española, que junto con las trincheras, menos visibles, constituyen una de las mayores redes de estructuras bélicas conservadas del s. XX en la península.

Tras descender a un pequeño collado remontamos hasta el Tolío (0h.40’), pico gemelo del Picota, solo dos metros más bajo que este. Sin buzón pero con un panel que explica el valor natural y etnográfico del macizo que pisamos. Es además el mejor mirador del Parque Natural de las Dunas de Liencres y de la Costa Quebrada, incluso mejor que su hermano mayor. Hacia él enfilamos ya.

HITOS

  • Picota 239 m. (UTM:30T 423566.64 E, 4810098.40 N)
  • Tolío 237 m. (UTM:30T 423774.00 E, 4810916.00 N)
  • Cómo llegar: A-8 hasta Solares, S-10 hasta la salida 3 (A-67), A-67 hasta la salida 197 (Mortera/Liencres), CA-303 hasta Liencres.
  • Cartografía: MTN 34-II (Muriedas), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

  • Horario: 3h.35’ (0h.55’ de ascensión al Picota)
  • Distancia: 14.0 km.
  • Desnivel positivo: 546 m.
  • Severidad del medio: 1
  • Dificultad orientación: 2
  • Dificultad del terreno: 2
  • Esfuerzo necesario: 3

Un suave descenso nos lleva a una cota intermedia, desde la que bajamos a otro collado. Unos metros más alla el sendero se bifurca. Ambas opciones llevan al Picota. Elegimos la de la izquierda, una subida más cómoda. Desemboca en la pista que viene de Mortera, por la que alcanzamos la cima, coronada por un vértice geodésico y otro nido de ametralladoras (0h.55’). Las vistas vuelven a ser excepcionales, con el meandro del río Mogro y el pinar del Parque Natural a nuestros pies, aunque el Tolío las limita hacia el este.

Afrontamos ya la segunda parte de la excursión, el recorrido por el litoral de Costa Quebrada. Descendemos hasta el collado previo al Picota por la senda que hemos desechado en la subida. Allí seguimos (izd) un camino que rodea la loma meridional del Tolío hasta situarnos prácticamente en la vertical del aparcamiento de los Pinares de Liencres. Tras un árbol aislado, una senda desciende bordeando un prado hasta una pista que lleva a la carretera de Boo de Piélagos, con el parking al otro lado (1h.15’).

Continuamos por la carretera que lleva a la playa, aunque enseguida cogemos un camino (izd) que se adentra en el pinar y que seguiremos, bordeando el bosque, hasta la playa. Esporádicos carteles del Sendero del Rio Mogro nos guían hasta el arenal. Una vez en él, solo queda seguir la línea de costa. Tras el aparcamiento de la playa un camino cementado invita a seguirlo. Es mucho más divertido continuar por los senderos más pegados al mar.

Por ellos descubriremos espectaculares parajes como la playa de Pedruquías, la de Somocuevas (vértice geodésico, 2h.35’), Punta del Pino, playa Escondida, la playa de Portío y el Bufón de Liencres (3h.25’). El paseo se puede alargar hasta el mismo Santander, a casi 20 kilómetros, pero hoy nos damos por satisfechos. Continuamos unos metros más hasta el primer camino que va tierra adrento y desemboca en una camino vecinal, por la derecha, siguiendo estas vías de servicio de las casas y urbanizaciones que salpican la costa, retornamos a Liencres (3h.45’).

 

RUTAS CERCANAS